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Press release

#OpinionGfK: Hermanos y Políticos

Lima, 15.01.2018

Artículo por Hernán Chaparro, Director Comercial de GfK Perú

Transcurren los días y poco a poco se va definiendo la posición de los diversos personajes que interactúan en los múltiples frentes que se han abierto luego del indulto. Si bien todavía hay muchos asuntos en la agenda que pueden volver a alterar todo, un tema relevante es el comportamiento del ex presidente, la relación entre los hermanos Fujimori y la conducta de la bancada naranja. 

Está claro que para los Fujimori ha sido efectivo mantener cuerdas separadas entre lo familiar y lo político. La foto de bienvenida al padre es impensable en un evento partidario. Sin embargo, la referencia a la familia como símbolo político sí es usada por Kenji.  Él y sus eventuales acompañantes se han cuidado de no criticar directamente a Keiko y han centrado su puntería en los asesores y en aspectos de organización del partido.  Si bien García y Ramírez han hablado de una posible desvinculación, el conjunto de acciones de Kenji ha estado orientado a buscar una mayor cuota de poder antes que organizar una agrupación independiente, al menos hasta ahora. 

Para él, reconciliación es reestructuración y esta última, implica la separación total de Herz y Figari, la elección por voto de coordinadores nacionales y regionales, que se deje de lado las sanciones y un espacio para Alberto Fujimori Fujimori (AFF) como consejero o guía político. AFF tuvo de asesor a Montesinos, Keiko a Herz y Figari, Kenji a Morelli.  Sería la primera vez que un Fujimori asesore a otro Fujimori. 

Muchas veces, el líder Avenger ha incluido en su comunicación alusiones a la tradición familiar y al apellido.  Posiblemente porque considera que ese pasado es importante y porque forma parte de un estilo que recurre a la búsqueda de empatía.  Su twitter está lleno de fotos con su madre y su padre en diversas circunstancias. Con la madre se muestra usando la camiseta de la selección, de amarillo recibiendo el año nuevo.  Con el padre, de pesca, en la clínica, en el auto, etc. 

Keiko, luego del impacto que significó no lograr la vacancia de PPK y ver como Kenji avanzaba fichas, ha respondido con gestos y actos diversos buscando afirmar que el fujimorismo hoy debe ser un partido que funcione más como una institución que como una familia.  En lo político, si alguna emoción ha mostrado, es la reflejada en un rostro y tonos adustos.  En la comunicación sobre el indulto, la misma se ha dado a través de un formal comunicado partidario, así como de voceros que van poniendo en evidencia la estrategia.  Torres, Salgado o Chacón, en sus recientes declaraciones, mencionan que los disidentes se pueden ir (lo que ya antes le han dicho a Kenji) y está en curso la evaluación de sanciones a los disidentes. 

Además, hay mensajes para papá Alberto. Que mejor no intervenga en política y, de manera más sutil, que se le reconoce un rol en los inicios pero que se es consciente de los errores cometidos (ojalá fueran más enfáticos porque para muchos no fuero solo “errores”) y que el nuevo Fujimorismo pasa por el liderazgo de Keiko y del fortalecimiento, eso dicen, del partido.

Está claro que todos los disidentes opinan que el manejo al interior de Fuerza Popular es poco democrático. Tanta defensa de la institucionalidad partidaria parece un intento de tomar distancia con el pasado pero se contradice con las prácticas del fujimorismo durante la legislatura al tratar de destituir al Fiscal y cambiar la composición del Tribunal Constitucional.

Todavía no ocurre nada concreto donde se pueda medir la fuerza de ambos grupos. AFF ya envió al menos un par de tuits como para ir midiendo el clima. El avance de Kenji dependerá del peso que logre darle a sus diez votos en el congreso, de aumentar ese número, pero también de lo que el padre haga y diga. El primer mensaje del indultado habla de la importancia de la unión y propone trabajar por lograr metas concretas. Parece que el dúo Kenji y AFF le están hablando no solo a los simpatizantes fujimoristas duros, sino a cerca del 40% del país que, según GfK, es indiferente a los pro y antis y que ve la pugna entre ejecutivo y legislativo como uno de los grandes problemas que complican el avance del país. Parece tuit de candidato, o por lo menos de asesor.

Publicado el 14 de enero por Diario La República.

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